jueves, 11 de julio de 2013

Literatura basura

Últimamente he visto en internet muchas críticas contra Paulo Coelho y otras tantas contra la saga de 50 sombras de Gray (si a lo que veo se les puede considerar críticas). Personalmente nunca he leído nada de eso, sin embargo, con tanta publicidad la verdad es que ya me están dando ganas de leerlos. Digo, no paro de oír comentarios negativos acerca de esos libros, y sin embargo, también veo gente que reacciona muy enfadada porque atacan lo que ellos consideran sus libros favoritos. Honestamente, no entiendo ninguna de las dos posturas. Los que se la pasan criticándolos suelen ser las personas que se creen "cultas" o intelectuales; sin embargo, no me parece que tenga mucho de culta una persona que se la pasa menospreciando a los demás solo porque leen algo que en su consideración es inferior o no cumple los criterios para considerarse una obra de arte. Digo, cada quién tiene derecho a leer lo que se le pegue la gana, ¿no? O de que se trata. Porque el plan de buscar criticar a los otros por cualquier cosita (porque no lee, o porque si lee lo hace con algo que a mí no me gusta) me parece sumamente hipócrita, además de que se deja de tener en cuenta que como bien dice el dicho "en gustos se rompen géneros". Si tan culto e intelectual me creo, ¿por qué no puedo aceptar sencillamente que los otros tienen gustos muy diferentes a los míos?

Y ahora vamos al otro lado, a los que se ponen inmediatamente a la defensiva cuando alguien dice un chiste sobre sus libros favoritos. De ese lado puedo entenderlos un poco más, porque entre mis libros favoritos están los que ha escrito Stephenie Meyer, sí, esa escritora de una popular saga de vampiros que en palabras de muchos realmente no son vampiros (por decirlo de la manera agradable). Y no me avergüenzo de decirlo, porque la verdad nunca me gustó la literatura clásica de vampiros (aunque no por eso despotricaba conta ella cada vez que tenía la oportunidad), así que Crepúsculo, al salir de la literatura clásica de vampiros me encantó. Además, se trata de una lectura muy sencilla y comprensible, y a mí me enseñaron que los mejores libros son aquellos que usan un lenguaje que puede ser entendido fácilmente por cualquiera.

Pero volviendo al punto, dije que puedo entenderlos un poco más, pero no completamente. Yo cuando veo chistes sobre Crepúsculo me encantan y me echo a reír, no me pongo todo funky y empiezo a soltar peladeces en contra de quien se haya atrevido a proferir el chiste o escribirlo. Prefiero reírme porque soy consciente que hay partes de Crepúsculo que se prestan muy bien para esas bromas. Y cuando oigo críticas como la de Stephen King sobre que "Crepúsculo trata sobre la importancia de tener novio", no me queda más que aceptar la verdad tras esas palabras. Pero eso no hace que me guste menos, y no entiendo porque aunque el tema no sea lo mejor que se ha escrito eso significaría que yo soy una persona que vale menos o con una menor inteligencia que aquellas personas que se dedican a leer solamente clásicos.

Ahí tienen las razones por las cuáles no entiendo porque enfrentarse entre aquellos fans de obras como las de Stephenie Meyer y Paulo Coelho y sus detractores. Una vez escuché una frase que me gustó mucho: "Las diferencias se hicieron para disfrutarse, no para señalarse". Creo que cuando entendamos que independientemente de lo que leamos o no leamos somos seres humanos valiosos tendremos muchos menos conflictos. Digo, un chiste de vez en cuando está bien, pero no me parecen chistes comentarios como "es una basura", "los que lo leen seguramente son retrasados mentales", etc. Porque no creo que en el fondo haya diferencia entre la discriminación por gustos literarios y aquella que se da por raza, religión u orientación sexual. Y recordemos que esa clase de discriminación ha dado origen a crímenes bastante graves en la humanidad.

miércoles, 29 de mayo de 2013

¿Se nace gay o uno se hace gay?

Estoy a punto de meterme en un tema bastante espinoso. Sin embargo, no puedo evitarlo después de oír la noticia del primer matrimonio gay de Francia, donde uno de los hombres comento que "no se elige ser gay, simplemente se es". Eso me suena como si fuera una afirmación de que es algo innato, ¿no? Quizás solo sea yo y mis interpretaciones personales, pero aunque en este caso no sea cierto sí he oído a muchas otras personas aferrarse con fuerza a la idea de que uno "nace gay". He de decir que en lo personal eso me produce una sensación de molestia hacia las personas que esgrimen ese argumento, aunque hasta hace poco fue que comencé a plantearme realmente qué era lo que me molestaba de ese argumento.

Me molesta porque en lo personal no entiendo porque deberíamos de estar diciéndolo. Es cierto que ciertas investigaciones han demostrado que hay ciertos factores hormonales, genéticos y fisiológicos que parecen indicar que hay diferencias a nivel biológico entre heterosexuales y homosexuales, pero también es cierto que hay otras que han probado que los factores del ambiente donde se desarrolla el individuo también tienen una gran importancia. Al menos desde la psicología conductista se parte del supuesto de que todo lo que hacemos lo aprendemos mediante la experiencia con nuestro medio ambiente, e incluso el psicoanálisis dice que el ser humano más bien es bisexual por naturaleza y cualquier individuo puede desarrollarse dependiendo de ciertos factores hacia la homosexualidad o hacia la heterosexualidad.

Entonces ¿quién tiene la razón en este debate? ¿Los biologistas que dicen que nuestra orientación sexual depende de factores biológicos que van más allá de nuestro control, y por lo tanto podríamos decir que "nacemos gays"? ¿O los que afirman que son las experiencias las que nos van formando? La mejor respuesta hasta el momento creo yo que la he encontrado en la American Psychological Association, quien nos dice:

"La mayoría de los científicos en la actualidad acuerdan que la orientación sexual es más probablemente el resultado de una interacción compleja de factores biológicos, cognitivos y del entorno [...] Es importante reconocer que existen probablemente muchos motivos para la orientación sexual de una persona y los motivos pueden ser diferentes para las distintas personas" (APA, 2008).

¿Qué nos quiere decir esto? Que quizás si habrá personas que nazcan homosexuales, sin que haya factores cognitivos o del entorno que influyan en su orientación sexual, pero serán las menos. Para la mayoría de nosotros nuestra orientación sexual se habrá formado con la interacción de las diferentes clases de factores, quizás con mayor influencia de unos y con menor de otros, pero en todo caso no se expresaría de cierta manera si no fuera por todos ellos.

Si tomamos esto como cierto veremos que el debate sobre si se nace gay o uno se hace gay no tiene razón de ser, porque no podemos generalizas que todos quienes somos homosexuales nacimos ni que todos nos hicimos. Habrá sido diferente para cada uno, y necesitaríamos seguir meticulosamente nuestro desarrollo desde el momento de nuestra concepción para poder darnos cuenta de cuál fue el factor o los factores determinantes en nuestro muy particular caso. Y no creo que nadie tenga los medios para hacer ello.

Pero a final de cuentas, ¿por qué debería tener tanta importancia el si nacemos o nos hacemos? Es este el punto el que realmente me molesta cuando alguien afirma que "nació gay", el hecho de que se le de tanta importancia a un discurso que si lo pensamos en lo profundo nació como medio de defensa frente a una sociedad homofóbica. Porque realmente no debería importarnos si nacemos o nos hacemos, porque a final de cuentas seguimos siendo seres humanos que merecemos respeto y amor (aunque suene muy cursi). Incluso aunque nuestra orientación sexual fuera producto de una decisión (lo cual personalmente me parece una tontería, pero bueno, hay quien lo dice) eso no debería ser pretexto para atacar a alguien. Porque en lo personal me parece que al decir que nacemos ya como gays lo único que estamos buscando es evitar ataques de otros, justificando lo que somos para que nos acepten.

No obstante ¿por qué demonios tenemos que justificar lo que somos? Piénsenlo por un momento. ¿Qué pensarían de una persona que les dijera "Yo nací hetero"? Suena como a chiste, ¿no? Y lamentablemente no solo sucede en el campo de las orientaciones sexuales, pensemos por ejemplo el campo de la discapacidad. Si alguien dice que un niño con alguna clase de síndrome o problema "nació así", como que nos viene a la cabeza "Ay, pobrecito, pero él no tiene la culpa". Sin embargo, si alguien sin alguna discapacidad evidente (déjemoslo así) dijera en esos casos "pues yo nací normal" hasta parecería que se está burlando, ¿no?

¿Entonces? No necesitamos justificar lo que somos. Lo que necesitamos, y urgentemente, es que como sociedad aprendamos que independientemente de las diferencias que haya entre nosotros debemos cultivar el valor de la tolerancia, el cual no solo implica tolerar, si no también por definición respetar. Y eso tristemente podemos verlo que existe incluso dentro de la misma comunidad gay. El discurso de "soy gay porque nací así, pero no soy de esas locas que se la pasan joteando" nos demuestra que incluso dentro de nosotros la homofobia está bastante internalizada. Acábamos trasladando nuestra propia homofobia: en lugar de decir que lo que está mal es sentir atracción por alguien del mismo sexo, decimos que lo que está mal es andarse exhibiendo, volverse femenino y tener sexo con cuanto hombre se nos pase por enfrente.

Pero a mí me han enseñado que lo que está mal es muy subjetivo, y que realmente mientras no hagas daño a otros o a ti mismo puedes hacer lo que te venga en gana. Quizás a mí no me guste ponerme de diva y referirme a mí mismo como mujer, pero ¿por qué debería de molestarme que lo hagan otros? Si fuera heterosexual, pues sí, quizás a mí no me guste acostarme con otro hombre, pero ¿por qué debería de molestarme que dos hombres que quieren hacerlo lo hagan? ¿En qué me está afectando realmente?

Así, mi conclusión final es que personalmente creo que no deberíamos estar buscando la manera de justificarnos, si no que deberíamos aprender a respetar y a pedir respeto por el simple hecho de ser seres humanos. No importa realmente si nacemos o nos hacemos, porque el hecho es que sí nacemos como seres humanos. Así que también dejaré de molestarme por aquellos que defienden que no nos hacemos, sino que nacemos. Los respetaré, y recordaré que aunque no esté de acuerdo con ellos, tendrán sus razones para creer en eso. Si gustan podré explicarles sus razones, pero solo para que también entiendan mi punto de vista y no con el objetivo de cambiar su manera de pensar.

lunes, 25 de marzo de 2013

No me discriminen... a menos que me convenga

Hoy quiero escribir sobre algunos discursos contradictorios que se ven frecuentemente en nuestra sociedad. Sí, lo sé, estamos llenos de ellos por ser una sociedad de doble moral, pero hay uno que últimamente me ha llamado bastante la atención. Ya lleva en el servicio de transporte mexibús del Estado de México funcionando por un tiempo la "Línea Rosa", lo cual solo se trata de un servicio de autobús exclusivo para mujeres, idea copiada de algunas rutas del DF. Y como si no bastara este servicio en el mexibús, ahora el gobierno del estado también quiere implementarlo en las rutas de combis y camiones que circulan por nuestras avenidas. Y quizás solo sea impresión mía, pero las mujeres parecen bastante contentas con este cambio.

¿Cuál es la justificación para estas accciones? Prevenir el acoso. ¿Pero realmente se previene el acoso de esta manera? Como ya lo había comentado en una nota anterior (Véase Sobre la Marcha de las Putas) es cierto que ser acosados no es nada bonito, pero crear líneas de transporte exclusivas para mujeres solo es una solución paliativa del problema, de ninguna manera se resuelve el problema. Porque los acosadores siguen ahí, y aunque ya no puedan acosar a las mujeres en el transporte quizás encuentren un nuevo lugar dónde hacerlo y de una manera más grave. Para solucionar el problema se debería atacar desde la raíz, desde nuestras posturas machistas que imperan en nuestra sociedad. Sí, es bastante difícil, pero me parece mejor que solo ocultar el problema. Y quizás van más allá de ocultarlo, porque ¿quién dice que no origina otra clase de problemas separar de esa manera a hombre y mujeres?

Bueno, supongo que aún así se podría defender la idea del transporte rosa mediante el argumento que se trata de una medida precautoria mientras que las otras medidas se establecen y se logra modificar la sociedad. Y sin embargo, aunque fuera así, aún queda pendiente el asunto de la discriminación. ¿Por qué las mujeres piden que se les pague lo mismo en los trabajos pero no piden que se las trate igual en los transportes públicos? Porque ustedes me perdonarán chicas, pero por ejemplo que haya ocasiones en que los tres vagones del metro de hasta enfrente vayan bastante vacíos y los hombres viajemos prácticamente hacinados en los demás no suena precisamente a la idea de igualdad que suelen exigir. 

Eso es lo que a mí en lo personal, y creo que a cualquier persona debería molestarle. Porque no se vale pedir igualdad y por otro lado no querer dárselas. Si realmente queremos igualdad luchemos por ella, si queremos privilegios especiales por lo menos seamos francos con ello. Porque las mujeres piden que se les otorguen los mismos derechos que tenemos los hombres, y sin embargo quieren conservar aquellos derechos que les eran propios desde antes: quieren que los caballeros les cedan el asiento, que les abran la puerta y las dejen pasar primero, que paguen la cuenta; entre otras cosas.

Si vamos a hablar de igualdad pongámonos a hablar en serio de ella, ¿no? Si quieren los derechos que tienen los hombres entonces que también nos de otros derechos: el derecho a negarnos a ceder el asiento a las mujeres, el derecho a cruzar una puerta primero, el derecho a llorar, el derecho a expresar sentimientos, el derecho a ser invitados y que paguen por nosotros y demás. Porque si van a usar el argumento de la justicia para reclamar derechos que ahora no tienen no me parece muy coherente que quieran conservar sus derechos especiales de antaño. Porque aunque quizás no les gusten es algo que tenían y que el hombre no.

Así que ¿quieren realmente la igualdad o se trata de un asunto de mera conveniencia para quedar por encima del otro? Porque seamos realistas, aunque el hombre ha tenido más oportunidades laborales y sociales, también se ha perdido de muchas cosas por vivir en este absurdo sistema de cosas. Si vamos por la igualdad vayamos por la igualdad de manera pareja. Y para lograrlo me parece que tenemos que buscar soluciones reales y no meramente paliativas.