lunes, 27 de octubre de 2014

Divergente de Veronica Roth

Bueno, como me he decidido a escribir las opiniones que tengo respecto a varios libros que he leído he decidido seguirme con este libro que leí hace poco (de hecho, aún me encuentro leyendo Leal, tercera parte de esta trilogía que muchos conocen).



La verdad es que este libro solo decidí leerlo porque es parte de las novelas de moda. Me dijeron que mucha gente lo había comparado con Los Juegos Del Hambre, y como aquella trilogía me gustó mucho me dije "seguramente también me gusta".

Quisiera poder decir que amé el libro desde el primer momento como lo hice con los libros de Suzanne Collins o como con mi gusto culposo por Crepúsculo, pero la verdad es que no. Al comenzar a leer el libro hubo algo que me incomodó profundamente y solo tardé unos cuantos capítulos en descubrir lo que era: Beatrice, quien posteriormente adopta el nombre de Tris.

Antes de que los fans de la trilogía se me avienten al cuello, tienen que entender mi particular visión de este personaje. Tris no tiene personalidad al comienzo, no tiene realmente una voz que pueda considerarse propia. Y eso no lo podrán negar durante gran parte del primer libro.

Si odiaba a la protagonista del libro, ¿qué me mantuvo leyéndolo? ¿Acaso fue por el enigmático Cuatro? La verdad es que tampoco. Aunque me agradó el hecho de que la protagonista se sintiera atraída por un hombre que resaltaba no ser perfecto (al contrario de otras lecturas de moda donde el protagonista masculino siempre es perfecto en todos los sentidos), la verdad es que en lo personal Cuatro no me atrajo. No sé, lo sentía realmente muy alejado al principio. Quizás porque realmente el chico le parece así a Tris al principio.

Con todo lo anterior en cuenta, ¿qué me hizo leer este libro hasta el final? La verdad lo único que me mantuvo leyendo el libro de principio a fin fue la historia de las facciones. Desde que al principio del libro se menciona la sociedad organizada en facciones me sentí profundamente intrigado por ella. Abnegación, Veracidad, Erudición, Cordialidad y Osadía formaban una sociedad en la ciudad de Chicago. ¿Cómo habían llegado a establecerse? Esa era la pregunta que no podía sacarme de la cabeza por mucho que lo intentara. Y sabía que no conseguiría respondarla si no llegaba al final del libro.

Sin embargo, cuando iba a mediados del libro me dijeron que no tendría la respuesta a mi pregunta. El soplo me lo pasó una persona muy querida para mí que tiene amigas que adoran la saga, por lo que yo sabía que tendría que leerme toda la trilogía si quería enterarme realmente de qué iban las facciones. Así que me debía decidir: ¿leía tres libros para resolver la duda que había dejado en mi cabeza el primero o lo dejaba así considerando que no sentía mucha simpatía por los personajes principales?

Como ya les dije, estoy leyendo Leal. Así que me decidí a continuar con esta trilogía hasta llegar al final (la verdad no sé si leeré la historia adicional de Cuatro, supongo que depende del final de la trilogía). En otras entradas contaré lo que me han parecido los libros de Insurgente y Leal, pero por ahora solo queda decir lo que me pareció el resto de Divergente.

Conforme el libro va avanzando te deja ver una trama más compleja de lo que aparenta en un principio. Eso comenzó a gustarme, de lo contrario no hubiera llegado a Leal por mucho que me intrigara la historia de las facciones.

Por cierto, ¿alguien me quiere decir por qué Tris llevaba en la escuela Historia de las Facciones pero en realidad no dice mucho de ella a lo largo del libro? Esa materia hubiera resuelto gran parte de mis dudas iniciales, aunque no hubiera comprendido la verdad de fondo que yacía ahí.

Pero me estoy desviando. Solo diré que mientras más avanza el libro más entretenido se vuelve. Los eventos finales se suceden muy rápido (un día está tranquilamente en su facción entrenándose y al siguiente todo se voltea de cabeza), pero en realidad debía suceder así puesto que el libro no es nada concluyente. Podría venir pegado al libro siguiente y en realidad no notarías que se trata de dos historias separadas.

Mi recomendación final es que si gustan de las distopías y no tienen nada más que leer, este libro es una buena opción. Sin embargo, creo que deben estar dispuestos a aguantar meterse en la cabeza de una adolescente de 16 años que no sabe lo que quiere ni lo que es. Además, deben considerar que si quieren comprender la historia en su cabalidad deben leer los tres libros (aunque no son difíciles de leer si les llevará un par de semanas, a menos que tengan tiempo libre en abundancia).

jueves, 23 de octubre de 2014

Halo de Alexandra Adornetto

Bueno, hoy quiero hablar un poco de un libro que leí ya hace unos meses. Estoy hablando de Halo de la escritora Alexandra Adornetto, primera entrega de la triología del mismo nombre.



La premisa del primer libro fue lo que me llamó la atención:

La llegada inesperada de los hermanos Church, Gabriel, Ivy y Bethany, supone un revuelo en la pequeña población de Venus Cove. Son extremadamente bellos, inteligentes y misteriosos. ¿De dónde vienen? ¿Dónde están sus padres y por qué sobresalen sea la que sea la actividad que emprenden?

Los tres son en realidad ángeles con la misión de salvar al mundo de su inminente destrucción. Tiene instrucciones claras: no deben formar vínculos demasiado fuertes con ningún humano y deben esforzarse en ocultar sus cualidades sobrehumanas. Pero Beth, la más inexperta, rompe una de las reglas sagradas: se enamora de Xavier Woods, el chico más guapo del colegio e incluso llega a revelarle su secreto. Y será entonces cuando deba tomar una decisión definitiva: desafiar la voluntad del Cielo y entregarse a él completamente o no, además de enfrentarse a las fuerzas oscuras que pretenden tomar Venus Cove como primer paso para su plan de destruir a la humanidad.

Ivy, Gabriel y Xavier deberán unir sus fuerzas para salvarla y utilizar sus poderes para hacer el bien para contrarrestar a las poderosas
¿Qué puedo decir? Me encantan los libros de romances y este prometía ser épico. Así que me hizo mucha ilusión leer la aventura de Beth desde que pude conseguir el libro.

Al comenzar me di cuenta que la historia guardaba mucha relación con otro libro sobre el amor entre una humana y un vampiro que apuesto muchos conocen. Sí, señores, estoy hablando de la saga Crepúsculo. De hecho, la relación de Beth y Xavier es casi idéntica a la que mantienen la señorita Bella Swan y el viejo de 100 años Edward Cullen (que nadie se tome esto como un insulto, porque la verdad es que como lo he dicho en otras entradas amo la saga Crepúsculo). Aunque en el caso de Halo el ser sobrenatural es la señorita Beth, es Xavier quien siempre tiene que hacer de todo para asegurarse de que ella se encuentra a salvo. Eso lo hace un tanto trillado, pues simplemente retoma el clásico arquetipo de la damisela en apuros que necesita un héroe que la salve.

Otro punto que tiene este libro en contra es el desarrollo de personajes. Los personajes de los ángeles creo que sí están bien logrados. Gabriel e Ivy si parecen ser maestros en lo que deben hacer, y el hecho de que Beth se comporte como una adolescente se justifica al ser supuestamente un ángel de creación joven con un desmesurado interés en las cosas humanas (¿A alguien más eso le suena como a cierta princesa pelirroja submarina?). Sin embargo, el caso de los personajes masculinos que asedian a Beth es otro cantar... Tal vez el personaje de Xavier resulta creíble, aunque raro de encontrar (aunque no el la literatura juvenil de los últimos tiempos, donde el chavo más guapo siempre es el solitario que no le hace caso a nadie hasta que llega la protagonista), pero Jake Thorn... ¿Me quieren explicar como un príncipe demoníaco de miles de años se puede comportar como un adolescente berrinchudo ingenuo? Cualquiera pensaría que un personaje así necesitaría más elegancia y astucia.

Bueno, a pesar de lo anterior creo que es un libro bastante entretenido. Al retratar a Beth de esa manera cualquiera puede identificarse con ella (especialmente chicas de la edad a la que va dirigida el libro) y, seamos sinceros, ¿a quién no le gustaría encontrarse un novio como Xavier? La verdad es que esta primera entrega me hizo emocionarme y en su final me quedé de "¡Oh, muy bien hecho, Beth! Demostraste ser un poquito mejor que Bella en su primera aventura." Al menos, si no es el mejor libro jamás escrito, la verdad es mil veces mejor que sus sucesores. Halo me dejó con ganas de leer los otros dos de la trilogía, mientras que los otros dos me dejaron con ganas de...

Mejor eso se los cuento cuando hable de los otros dos libros, ¿les parece? De momento los dejo solo con este post. Si han leído Halo cuéntenme qué les pareció y si no lo han leído pero les gustan las historias de fantasía llenas de romance y no les molestan los temas trillados como a mí, la verdad es que este libro es una buena opción.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Homofobia internalizada en La Sirenita

"Somos hijos del mar y no tenemos alma como los hombres".

“¡Jamás seré como ellos!”

"Sabía que su amor por el joven capitán era un amor sin esperanza, porque ella, la Sirenita, nunca podría casarse con un hombre."

Las anteriores citas fueron sacadas del cuento original de la Sirenita.Quizás algunos ya lo sepan, tal vez otros no, pero ese cuento fue escrito por Hans Christian Andersen para otro hombre. Edvard Collin era el amor platónico de Hans, y cuando Edvard decidió casarse con una mujer Hans le escribió el cuento y se lo dedicó con las palabras: “Languidezco por ti como por una joven calabresa… mis sentimientos por ti son como los de una mujer. La feminidad de mi naturaleza y nuestra amistad deben permanecer en secreto”.

Cuando uno lee la Sirenita después de conocer esa información se da cuenta que el cuento es un reflejo de la vida de Hans. Él mismo era la Sirenita y Edvard era el hombre del que esta queda prendada. Y tal como en la versión original del cuento (no manipulada por Disney) el tipo se casa con otra, dejando destrozado el corazón de la Sirenita, la cual renunció a todo con tal de estar con él. Sin embargo, eso no bastó.

Bueno, pero discutir esos asuntos obvios no era el objetivo de esta entrada. Yo quiero hablar sobre la homofobia que impregna el relato de Hans. A simple vista podría parecer que no hay tal cosa, pero cuando uno lo lee sabiendo que la condición de Sirenita del personaje principal es solo una metáfora para representar la homosexualidad de Hans (aunque él era más bien bisexual) las cosas cambian.

Las citas del principio las elegí precisamente porque son una muestra de ello. En primer lugar, el padre de la Sirenita le dice que no tienen alma al ser criaturas marinas. Luego la Sirenita se da cuenta que jamás va a ser igual que su amado. Y finalmente, ella sabía que nunca podría casarse con un hombre.

Si en lugar de pensar en una Sirenita pensáramos en un hombre homosexual, ¿qué nos quedaría? Empecemos de atrás para adelante: el homosexual jamás podría casarse con un hombre, el homosexual jamás va a ser igual que su amado y, lo peor, el homosexual no tiene alma.

Si usted está de acuerdo con las tres afirmaciones anteriores eso quiere decir que es usted homofóbico y no sé qué demonios está haciendo al leer mi blog. O quiero creer que no se ha dado cuenta de que es homofóbico, pero le agradecería que después de esta revelación tome las medidas necesarias para dejar de discriminar a otros.

Ahora que si son personas conscientes y educadas, se habrán dado cuenta que las afirmaciones mencionadas son un discurso común dentro del ámbito homofóbico. Los homofóbicos suelen decir que los homosexuales no somos como las demás personas. Sin embargo, nuestra carga genética dice algo muy diferente. Somos simplemente personas con gustos diferentes. Sin embargo, eso no nos hace sustancialmente diferentes a otros humanos. Lo cual significa que, si el alma realmente existe, nosotros también contamos con una de ellas.

Finalmente, quizás en la época de Hans sería cierto que él jamás podría casarse con su amado, pero afortunadamente las cosas han cambiado para bien :)

Lo grave de Hans en mi parecer es que, al menos por la manera en que escribí, él parece dar las afirmaciones anteriores por ciertas. Son cosas que la sociedad hasta la actualidad sigue diciendo de las personas gays. Sin embargo, en mi opinión lo más grave es cuando las personas gays también nos lo creemos. Son esas creencias, cuando son interiorizadas, las que nos llevan a considerarnos peores que los demás, seres de segunda categoría y que no merecemos vivir. Precisamente como si no tuviéramos alma.

Pero bueno, como ya dije las cosas cambian, y si alguien se sigue sintiendo como se sintió Hans hace dos siglos solo debe meditar y buscar ayuda. A Hans se le perdona haber creído esas cosas por la época en que vivió y porque creó una de las historias de amor más lindas de todos los tiempos. Porque aunque la Sirenita no se queda con su amado, prefiere la felicidad de su amado que su destrucción, incluso cuando ello le permitiría regresar a su vida anterior. Para mí en el verdadero amor sucede exactamente eso: se prefiere la felicidad del otro aunque haya que sacrificar parte de la propia. Aunque eso no excluye el que uno mismo se debe de amar, pero ese es otro tema :P

Si quieren leer el cuento original de la Sirenita les recomiendo entrar a: http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/euro/andersen/la_sirenita.htm